En consulta

Opiniones

Cinthya ha sido la profesional que más me ha ayudado en mi experiencia. Desde el primer momento supo entenderme y conectar conmigo, generando un ambiente muy cómodo y de plena confianza, lo cual es fundamental. Agradecí mucho que me explicara el por qué de cada actividad, que me explicara el por qué de todo. Aprendí a conocerme mejor. El método fue muy eficiente, unos pasos muy claros que me he quedado para siempre, para poder autogestionarme si en algún momento lo vuelvo a necesitar. Gracias a Cinthya veo todo de otra forma, y me siento tranquila porque sé que tengo ahora las herramientas si lo vuelvo a necesitar. Recomiendo 100% su consulta, ya que no solo es efectivo durante el tiempo que asistes, sino también, y más importante, al salir. Gracias!!!

A (23 años)


Es una maravillosa profesional que me ha ayudado a entenderme y me ha enseñado a crecer por dentro, permitiéndome desarrollar la terapia a mi ritmo y sin sentirme incomoda ni un solo segundo. La recomendaría mil veces. 

S (43 años)


Al principio pensé que sólo iría a desahogarme pero que no iba a cambiar nada de lo que sentía en ese momento, en la primera sesión en la que conocí a Cinthya me transmitió tal confianza y seguridad que decidí probar, y para mi sorpresa logré superar muchos miedos e inseguridades que tenia en mí misma. Nunca pensé que me ayudase tanto hablar con alguien y que, con su ayuda por supuesto, me contestase yo misma a preguntas que ni siquiera me preguntaba por miedo a la respuesta. Mi ruptura fué algo complicada y mi personalidad en ese momento estaba muy marcada por una dependencia que me venía de antes. Sólo me queda agradecer a Cinthya todo lo que me ha enseñado y ayudado. ¡Sin duda alguna una profesional estupenda!

P.L. (25 años)


Yo traté con Cinthya mis  problemas de oídos, tanto con los acúfenos, como con la hiperacusia. Gracias a las técnica que me enseñó de cómo “atajar el problema” pude ir poco a poco acudiendo a sitios que para mí eran impensables. Haciendo caso a sus consejos, cada día avanzaba un poquito más. También trabajamos técnicas de relajación , las cuales me sirvieron de mucho cuando me entraba ansiedad por el sonido. O simplemente para realizarlas cada noche. Desde un primer momento, me sentí muy arropada y comprendida, vi que empatizaba mucho conmigo, que de verdad se implicaba. Y gracias a ella, fui aumentando mi zona de confort.  Realizamos una lista de mis “caballos negros” y al final de la terapia, nos dimos cuenta de que había podido con todas ellas. Es una gran profesional.

V.P. (27 años)


Conocí a Cinthya gracias a la Universidad Complutense de Madrid y me ayudó muchísimo con mis problemas de ansiedad asociados a un problema de sueño que llevaba acarreando años. Como mi experiencia con ella fue tan buena, decidí tratarme algún tiempo después dos fobias que también llevaba años sufriendo, y a día de hoy mi ansiedad asociada al sueño y a los eventos que me provocaban fobia ha desaparecido por completo. 
Cinthya es una gran profesional con una empatía y una templanza increíbles,da todo de sí misma para ayudar a sus pacientes. 
Gracias de todo corazón.

M.P. (22 años)


A causa de un acúfeno busqué profesionales para poder tratarlo. Encontré una clínica especializada y el tratamiento incluía consultas de psicología a través de las que conocí a Cinthya: las sesiones seguían un protocolo pero también se adaptaban  a las necesidades del paciente, en mi caso ayudarme a reconocer los aspectos positivos de mi nueva vida desde la existencia del acúfeno , aplicar técnicas de relajación y desviación de la atención sobre el acúfeno . Pero sin duda lo más importante fue el resultado derivado de la Metacognición , provocó un cambio en mi actitud hacia el acúfeno, deje de tratar de controlarlo y empecé a centrarme en lo que es realmente importante : mi vida, y todo en seis meses. Es Cierto que la buena conducta del paciente está relacionada con su mejora pero sin ayuda profesional creo que no hubiera avanzado tan rápido para obtener resultados positivos. ¡GRACIAS!

I.T. (43 años)


Cuando busqué ayuda en Cinthya , jamás pensé que encontraría la vía de escape a la situación tan difícil que estaba atravesando en ese momento de mi vida . Las sesiones con ella me ayudaron a avanzar y a superarme , debido a Su trato tan cercano. A día de hoy , solo puedo agradecer el haberme ayudado a salir de esa situación y siempre que lo necesite contaré con ella como profesional . Mil gracias .

C.N (29 años)


Acudí a una clínica para tratar mis acúfenos, ahí una parte del tratamiento era la terapia psicológica. Estuve tratando mi problema con Cinthya, que me transmitió mucha cercanía desde el primer momento. Además de mis problemas con el acúfeno, tratamos otros relacionados con mi personalidad. Cinthya es una gran profesional, está muy formada en el tema y entiende bien al paciente. En la terapia aprendí a saber llevar mejor el acúfeno y ahora, la mayor parte del tiempo no me doy cuenta de que está ahí. Es una terapia activa, no se limita a ir a consulta una vez por semana, sino que te da pautas a seguir, ejercicios que practicar y te explica donde está el origen del problema. Es la mejor psicóloga con la que he trabajado, sin duda la recomiendo 100%.

P.S. (34 años)


 

Acudí a Cinthya en una primera instancia por un acúfeno, puesto que es una especialista en terapia cognitivo conductual y mi otorrino me recomendó esta terapia. Pero más tarde, además de ayudarme con el acúfeno, me proporcionó todas las herramientas necesarias para controlar la ansiedad que me provocaba, llegando a día de hoy a reducir esta ansiedad a cero. También puede consultarle otros muchos temas, como por ejemplo la gestión de sentimientos y emociones con la que en ocasiones he tenido problemas, proporcionándome de nuevo una visión clara y una guía útil, eficiente y realista de lo que me pasaba y cómo afrontarlo. En definitiva, me ha ayudado mucho a entederme, a entender lo que me pasaba y cómo gestionarlo. Sin duda, es una de las personas que han marcado mi vida para bien y si en algún momento lo necesito no dudaré en acudir a ella para que vuelva a hacer su magia.

V.G (31 años)


Estoy muy satisfecha con la terapia realizada durante meses contigo, gran profesional… Agradecida por tu dedicación, interés y por la ayuda que me has prestado….gracias a tí vuelvo a sonreír y la tristeza quedó atrás…

P.G (42 años)


Cinthya ha sido muy cercana y empática en todo momento. Una ayuda fundamental para conocerme mejor y con los útiles consejos que he llevado a la práctica he mejorado muchos aspectos. 

A.M (28 años)


Gracias a todos por vuestras opiniones y confianza. 

Acúfenos

10 primeros pasos que seguir si tienes acúfenos

¿Qué hago ahora con el acúfeno? ¿A quién acudo? ¿Me solucionarán el problema? ¿Me irá bien o empeoraré? ¿Quién sabe sobre esto?…

Estas son algunas preguntas que me hacen los pacientes más “primerizos” con sus acúfenos, y a pesar de que no hay una respuesta universal, veremos como hay al menos algunos pasos que poder dar, no es un orden fijo pero si son necesarios.

1. NO TE MUEVAS POR LA DESESPERACIÓN

Si estás leyendo esta entrada probablemente estés pasando por este primer momento: miedo, incertidumbre, enfado…

Ahora es importante no tomar decisiones a la desesperada y con el único objetivo de “que me quiten esto ya”, en la mayoría de los casos no sale bien. Si te decides por un tratamiento, dale tiempo, nada funcionará tan rápido ni tan bien como a tí te gustaría, y si no estás con la actitud adecuada incluso sentirás que empeoras y que nada te funciona. Tu papel en el tratamiento es muy importante y activo.

Procura no hacer de todo para no escuchar el acúfeno, por ejemplo ponerte cascos a todas horas, dejar de fumar o cambiar tu dieta drásticamente, automedicarte o aislarte del ruido.

Procura reducir tu búsqueda de información en internet al mínimo, tu estado emocional hará que dramatices lo que lees y te satures, sin saber que hacer finalmente. Si quieres información puedes preparar preguntas y hacérselas a un profesional especializado.

2. VISITA A TU MÉDICO DE CABECERA

El primer paso es citarte con tu médico habitual para que realice las primeras pruebas básicas (un examen del oído, infecciones, tensión arterial, etc). En muchas ocasiones el médico de cabecera no encuentra ninguna causa clara para el acúfeno por lo que tendrás que pasar al siguiente paso. Si tienes mucho malestar emocional puedes pedir que te recete alguna medicación o que te derive a un psiquiatra para manejar estos síntomas.

3. HAZTE PRUEBAS MÉDICAS

El siguiente paso será hacerte las pruebas físicas que descarten problemas graves como infecciones, tumores o lesiones graves. De nuevo, lo habitual es que no haya ninguno de estos problemas. Puedes pedir que te atiendan en un hospital con Unidad de Acúfenos, donde podrán evaluarte profesionales con conocimientos y con un protocolo.

4. HABLA CON ALGUIEN QUE TENGA ACÚFENOS

Puedes contactar con una Asociación para hablar con alguien que haya tenido acúfenos, también podrán recomendarte profesionales y formas de actuación. Seguro que si preguntas a amigos y familiares es probable que encuentres a muchas personas que tienen un acúfeno y no lo sabías, puedes hablar con ellos y que te cuenten sus experiencias.

5. CONTACTA CON UN OTORRINO ESPECIALIZADO 

Busca un Otorrino que tenga como especialidad este síntoma, y que cuente con audiología en su centro. Te hará pruebas más específicas y comenzará el protocolo de tratamiento adecuado, además podrá darte más información acerca de lo que te sucede tras una evaluación. No olvides que los acúfenos no tienen una sola causa ni es la misma en todas las personas, por lo que no te obsesiones con encontrar una respuesta clara ni una solución única.

6. VISITA UN FISIOTERAPEUTA 

Busca un fisioterapeuta u osteópata de confianza que se haya especializado en Articulación Temporo-mandibular (ATM) ya que es la zona más relacionada con los acúfenos. En este momento se trata de mejorar todo aquello que pueda tener relación con tu acúfeno, teniendo en cuenta que no hay una solución inmediata.

7. REALIZA UNA REVISIÓN EN EL DENTISTA

Si tienes bruxismo o aprietas habitualmente la mandíbula puedes acudir a un dentista para que te ayude con este problema, también puede afectar empeorando el acúfeno.

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8. CUENTA CON UN PSICÓLOGO ESPECIALIZADO

A pesar de que no sientas una desesperación muy fuerte puedes acudir a un psicólogo que conozca y trate acúfenos para apoyar todo el proceso y mitigar los factores psicológicos y sociales que se relacionan con el síntoma. Tras una evaluación podrás aprender técnicas y entrenar capacidades para mejorar la gestión del acúfeno y de tu vida. Recuerda que el tratamiento psicológico no pretende eliminar el acúfeno, sino mejorar tu adaptación al mismo y reducir factores que se relacionen con este.

9. CONTACTA CON UN PSIQUIATRA

Puedes acudir a un psiquiatra para utilizar medicación si es necesario, recuerda evitar en la medida de lo posible los medicamentos ototóxicos. Es muy importante el sueño por lo que si no logras dormir no dudes en pedir ayuda de forma temporal.

10. MANTÉN TUS ACTIVIDADES TODO LO POSIBLE

Continúa con tus actividades diarias normales, sal de casa con amigos, pasea, haz ejercicio, continúa con tu puesto de trabajo (si es necesario con algunas precauciones extra auditivas para tu comodidad), disfruta con tu familia, mejora tu alimentación pero continúa disfrutando… Si de repente pones toda tu vida al servicio del acúfeno es probable que sea difícil “librarse” de el, pon tu vida al servicio de tu propio bienestar, pensando en lo que será bueno para tí a largo plazo.

 

Si quieres ayuda puedes contactar conmigo a través de este enlace o con el siguiente formulario.

Acúfenos

Un tratamiento a través del entrenamiento cognitivo: ¿Pueden beneficiarse las personas con acúfenos?

La aparición de un acúfeno supone un cambio importante en la vida de la persona, y el comienzo de una búsqueda de tratamiento para eliminarlo, y aquí es donde la mayor parte de las personas con acúfenos encuentran el primer problema. En ese primer momento de preocupación y dificultades emocionales, consultar al médico puede suponer recibir una información negativa con una conclusión difícil de digerir: “no tiene cura, tienes que acostumbrarte”.

Hoy por hoy, si bien no hay una cura definitiva para eliminar todos los acúfenos, ya que se trata de un síntoma que no tiene un único origen, si existen diversas alternativas para tratar de disminuir su percepción, alterar sus posibles causas o lograr que la persona deje de percibirlo a pesar de su existencia.

En esta entrada hablaré de una de estas alternativas de tratamiento que puede ayudar a algunas personas a verse menos afectadas por el mismo en el día a día y disminuir su percepción. Se trata del entrenamiento cognitivo a través del ordenador o el móvil, una serie de ejercicios mentales específicos para las personas con acúfenos subjetivos de origen neural.

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¿Un entrenamiento cognitivo para el tratamiento de acúfenos?

La idea de que el acúfeno sólo tenía su origen en un daño en el oído de forma externa ha ido cambiando hacia una explicación más completa en la que participa el sistema nervioso central (es decir, cerebro, médula espinal…). Al empezar a tener en cuenta esto, se comienza a hablar del acúfeno como “un fenómeno psico-sensorial que se experimenta en la corteza auditiva”, es decir, un sonido que es analizado y procesado por el cerebro a pesar de su origen o por algún daño externo. Por ejemplo, el dolor es otro fenómeno que no tiene sentido sin que el cerebro lo procese, es decir, la experiencia del dolor solo existe en el cerebro, aunque el daño externo sea real.

El 70% de los pacientes con acúfenos expresa dificultades en concentración, siendo la consecuencia más compleja y más común en las personas con acúfenos. Por otra parte, según los estudios se han encontrado dificultades en la memoria de trabajo, atención y control atencional y en la velocidad de procesamiento, lo que puede implicar un cambio en el funcionamiento cognitivo (mental) de la persona, provocando cambios en la percepción del acúfeno y en el procesamiento del mismo.

Siguiendo esta línea, el tratamiento cognitivo del acúfeno tiene como objetivo restaurar estas capacidades en la persona, de forma que ésta sea capaz de controlar mejor su funcionamiento y lograr así una adaptación e inhibición de la percepción del acúfeno. Es decir, lo que se propone es entrenar a la persona en el manejo de las capacidades mentales de tal forma que tenga más control en el procesamiento, análisis y percepción  del acúfeno. Digamos que el acúfeno es una lesión, y entre otros tratamientos para revertir la lesión, vamos a intentar rehabilitar el cerebro como si fuera un músculo de modo que sea capaz de “inhibir” cada vez más la señal del acúfeno.

¿Qué es un entrenamiento cognitivo?

Se trata de un conjunto de ejercicios prácticos cuyo fin es hacer que la persona movilice estrategias para mantener y mejorar las capacidades cognitivas (mentales). Los entrenamientos cognitivos constan de distintos ejercicios para estimular las funciones como memoria, atención, organización, planificación, control de impulsos…

¿Qué capacidades o habilidades son importantes?

Según los estudios que se han realizado para entender que funciones cognitivas están más alteradas y empeoran la calidad de vida de las personas, hay 3 funciones básicas que trabajar:

  • Atención: la atención es un foco que permite que lo que nos rodea pase a la consciencia , es decir, decide que es más importante y le da prioridad por medio de la concentración para procesarlo más profundamente, además controla otros procesos como el aprendizaje o el razonamiento. Por ejemplo, cuando entramos en una habitación con un olor especial, al cabo de un rato dejamos de olerlo ya que no se trata de algo que requiera recursos, sin embargo, si en la habitación huele a gas, no sólo no dejamos de olerlo sino que nos sensibilizamos y buscamos el origen porque lo asociamos al peligro. En relación al acúfeno no se tratará por tanto de entrenar la atención como forma de distracción sino como una capacidad, la de seleccionar aquello a lo que prestamos atención, sobre lo que reaccionamos dándole importancia, de éste modo también mejorarán otras capacidades más complejas y por supuesto la percepción del acúfeno, dedicándole menos “recursos mentales” cada vez.
  • Memoria de trabajo: es una forma de memoria a corto plazo que nos ayuda, no solo a recordar los datos, sino a trabajar con ello mentalmente. Sin esta capacidad seríamos incapaces de leer una frase larga entendiéndola porque al final no recordaríamos nada. Tampoco seríamos capaces de recordar un teléfono o de aprender a leer ni tan siquiera. Por tanto es una capacidad que nos ayuda a realizar tareas complejas como la comprensión del lenguaje, la lectura, el aprendizaje o el razonamiento. Esta capacidad resulta imprescindible para manejar la información que nos llega y para la toma de decisiones. Si una persona con acúfenos intenta recordar lo que se le está explicando, pero a la vez intenta atender al acúfeno y se encuentra con cierta ansiedad le resultará mucho más difícil procesar esa información y se sentirá excesivamente fatigada y confundida, y tomará decisiones drásticas por miedo (Ej. Cuando se está en una reunión y se acaba con cierta molestia en el oído y cansado). Es por ello que se ha de entrenar para lograr mejorar una capacidad que te ayudará a comprender mejor la información y que el acúfeno no sea algo tan incapacitante en el día a día, disminuyendo su percepción de peligro.
  • Control inhibitorio: la capacidad que tenemos las personas para controlar o “parar” respuestas automáticas o impulsivas, utilizando para ello el razonamiento y la atención. Es la capacidad de ignorar lo que no es importante para hacer una tarea conscientemente. Por ejemplo, cuando estamos viendo el televisor la inhibición hace que no estemos todo el rato distrayéndonos con lo que nos rodea. Esta capacidad se relaciona con aprender a cambiar la respuesta automática que es atender al acúfeno y reaccionar con otra más consciente y difícil que es cambiar el foco de atención y no hacer nada (comprobar o pensar sobre él) para continuar con la tarea que tengamos entre manos.

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Recomendaciones: ¿Qué puedo hacer y cómo?

  1. En primer lugar este tipo de tratamiento no servirá de mucho si la persona se encuentra en un estado de ansiedad muy elevado, con mucha falta de sueño o en un momento depresivo. En ese momento se ha de buscar la ayuda de un profesional especializado para manejar la respuesta emocional básica. Parece una tarea difícil pero no hablo de que el acúfeno deje de ser molesto sino de que deje de ser “peligroso” para la personsa, si es tu caso te recomiendo que contactes y veamos si el tratamiento psicológico previo es recomendable en tu caso. 
  2. Este tratamiento puede ayudar a manejarse mejor e incluso disminuir la percepción del acúfeno pero para ello se ha de hacer el entrenamiento de forma seria y constante, sin prisas, y planteándoselo como una ayuda más, no única y en la que la persona tendrá que hacer esfuerzo activo para aplicar en el día a día el entrenamiento. No esperes que el acúfeno desaparezca de pronto en una semana, se trata de ir poco a poco y siendo tú quien lo aplique en el día a día.
  3. El “Brain Fitness Program” (enlace pinchando) desarrollado por Posit Science, es un programa de entrenamiento que se ha aplicado en personas con acúfenos, comprobando según sus estudios que puede provocar cambios en la atención, la memoria y la percepción del tinnitus. Un entrenamiento completo será de 8 semanas, practicando aproximadamente 1 hora al día, 5 días a la semana. El principal problema de este entrenamiento es que está en ingles por lo que para aquellos afortunados que lo manejen puede ser muy útil. Se trata de una aplicación de pago de unos 8-14 dólares al mes, lo cual no supone un gasto inalcanzable teniendo en cuenta que será durante unos 2 meses aproximadamente.
  1. Otra forma de entrenamiento más alcanzable para cualquier persona será buscar aplicaciones en castellano y gratuitas en las que podáis escoger las habilidades a practicar y hacerlo al menos una 1 hora al día, 5 veces por semana, durante 8 semanas, con aquellas funciones que hemos ido comentando, os dejo algunas sugerencias:
  • Algunas Apps de entrenamiento mental genérico: brain train, cuibrain, entrenador de cerebro, unobrain.
  • Apps concretas para atención: Juego de carreras, sudoku, golpear al topo (hit the mole), Snake, golf clash, angry birds, turning.
  • Página de entrenamiento mental genérico: http://www.cognifit.com
  • Página de entrenamiento mental genérico: http://www.lumosity.com
  1. Además de estas aplicaciones en el día a día se pueden realizar actividades que ayuden en este entrenamiento, os dejo algunos de los ejercicios que planteo en consulta para practicar estas capacidades:
  • Salir a un entorno natural y permanecer en silencio 5 minutos con los ojos cerrados, alternando la atención en distintos sonidos e imaginando de donde provienen y que son.
  • Mientras caminas por la calle préstale atención a los sonidos que te rodean y ves variando tu atención hacia los de menor volumen.
  • Escuchar la radio o la tele y dar un golpecito sobre la mesa cada vez que se escuche una determinada palabra, como por ejemplo “las”.
  • El mismo ejercicio mientras se escucha una conversación entre varias personas.
  • Mientras escucha la radio o la televisión, el sujeto debe contar mentalmente el número de veces que oye una determinada palabra como: “por” o “así”
  • Mientras ves la televisión/radio/canción/conversación prestar atención a la palabra “aunque” y dar un golpecito cada vez que aparece, a continuación prestar atención a la palabra “para” y dar una palmada, de nuevo prestar atención a la palabra “aunque” y así sucesivamente (aunque-para-aunque-para…)
  • En lugar de dar un golpe memorizar el número de veces que sale cada una
  • Jugar al ajedrez o damas, jugar a torre tambaleante, jugar a mikado, hacer laberintos.
  • Sumar matrículas por la calle, intentar aprender números de teléfono importantes, listas de la compra mentales, intentar recordar datos cotidianos durante el día.
  • tocar un instrumento, hacer un puzzle, jugar a juego de cartas de velocidad (lograr la suma el primero), leer en otro idioma, ver la tele con subtitulos en español y el audio en otro idioma.

Esta serie de ejercicios pueden ser divertidos y sencillos de hacer, incluso podéis invitar a participar con vosotros a algún familiar en el entrenamiento de manera que os sintáis más apoyados y os puedan ayudar a ser constantes. Como he dicho anteriormente se trata de un entrenamiento que llevar a cabo junto a otros cambios importantes (ejercicio, hábitos de vida, cambios en ritmo de trabajo…) o junto a otros tratamientos (fisioterapia, enriquecimiento sensorial, psicología…) ya que no perjudica a ninguno de estos. Como sabemos el acúfeno tiene distintas áreas asociadas y el mejor tratamiento será el que mejore todas ellas (física, neurológica, auditiva, psicológica…).

Para saber más puedes encontrarme en:

Facebook: Cinthya González-Psicóloga

E-mail: cinthyagongar@gmail.com       

Tfn: 695 81 12 32

Referencias:

  • Kallogjeri, D., Piccirillo, J., Spitznagel, E., Hale, A., Nicklaus, J., Mei Hardin, F., Shimony, J., Coalson, R. & Shchlaggar, B. (2017) Cognitive training for adults with bothersome tinnitus. A randomized clinical trial. Otolaryngology-Head & Neck Surgery.
  • Curet, C. & Roitman, D. (2016) Tinnitus: evaluación y manejo. Revista Médica Clínica Las Condes.
  • Krings, J., Wineland, A., Kallogjeri, D., et al (2016) A Novel Treatment for Tinnitus and Tinnitus-Related Cognitive Difficulties Using Computer-Based Cognitive Training and D-Cycloserine. Otolaryngology-Head & Neck Surgery.

Imágenes: www.shutterstock.com

Acúfenos

La evaluación psicológica en la Unidad de Acúfenos

Hay quien viene a la consulta de psicología totalmente dispuesto a empezar un tratamiento y comprendiendo la necesidad que surge en su caso de incluir la perspectiva psicológica en su mejora de calidad de vida, sin embargo, no es lo habitual. Lo que si es habitual es quien viene con miedos, sin comprender muy bien el porque de esas preguntas, con cierto enfado porque “no está inventándose nada”, es decir, en la gran mayoría de los casos no se comprende esta primera parte de evaluación psicológica y se produce cierto rechazo a la misma.

Como regla general se llevan a cabo 2 sesiones de evaluación y una tercera donde el psicólogo explica a la persona lo que ha observado y lo que se llama “Hipótesis explicativa” junto a un plan de tratamiento.

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A continuación explicaré que es lo que evaluamos desde el servicio de psicología, ya que nos proponemos llevar a cabo una evaluación lo más integral posible, sin perder de vista que el foco de atención es el paciente que tenemos delante con sus dificultades y sus peculiaridades, siendo nuestro objetivo mejorar su calidad de vida y salud.

Para ello evaluamos desde dos perspectivas:

  1. Previamente a la aparición del acúfeno o empeoramiento del estado:

Es importante hacer un análisis de quien es la persona que tenemos delante, no sólo como una persona con acúfenos sino como algo integral, como era antes y cómo ha cambiado, que ha podido desencadenar el malestar, cuales son los recursos personales… Es por ello que se exploran distintos aspectos previos a las dificultades:

Breve repaso de antecedentes: Conocer algunos detalles de la crianza de la persona y el ambiente familiar o situaciones vitales difíciles, resulta muy útil para comprender algunos patrones de afrontamiento en el presente o esquemas que rigen en ocasiones la vida de la persona. Entender de dónde viene la persona y las experiencias importantes de su vida ayuda a comprender quien es entre otros aspectos.

Situaciones vitales estresantes vividas previamente y en el último año: se trata de entender el contexto de la persona, su nivel de bienestar o calidad de vida previo y comprender la situación.

Rasgos de personalidad: tendencia a interpretar la información, a gestionar su vida y emociones, a relacionarse con los demás, preferencias en cuanto al ocio, estilo de comunicación…

Estilos de afrontamiento: estilo evitativo, solución de problemas inmediata, tendencia a la supresión cognitiva o emocional, búsqueda de apoyo frente a los problemas… Existen muchas formas de afrontar las dificultades y la rigidez de éstas puede conducir a encontrarse desvalido frente al acúfeno, al no ser capaz de afrontarlo del mismo modo.

Otras patologías psicológicas que haya presentado, trabajo y gestión del estrés antes de la aparición del acúfeno, relaciones sociales y grupo de apoyo, otras enfermedades psicosomáticas (contracturas, bruxismo, colon irritable, dolor crónico…), nivel sociocultural, estilo de vida, actividades que realizaba anteriormente…

            2. Una vez aparece el acúfeno o empeora el estado:

Se valora la situación actual del paciente en general, no quedándonos sólo en el malestar sino en el conjunto de procesos, estrategias, sintomatología…

  • A nivel cognitivo, es decir, a nivel de procesos mentales y productos de la mente: como interpreta la persona su situación y el acúfeno, tendencias y deterioros a nivel atencional y/o memorísticos, creencias que tiene la persona acerca de sus propios procesos mentales y su funcionamiento… es decir, el psicólogo indaga acerca de que piensa el paciente y se aplican algunas pruebas en éste sentido, desde cuestionarios hasta pruebas atencionales y de memoria.
  • A nivel emocional y fisiológico: se evalúa la sintomatología de ansiedad, depresión, irritabilidad o insomnio y como se manifiestan en el cuerpo de la persona (tensión muscular, tensión arterial, aceleración del pulso o la respiración, dolor de cabeza…). Se empieza a explicar cómo se relacionan las emociones, pensamientos y el cuerpo de modo que la persona empieza a comprender en que sentido deberán ir los cambios.
  •  A nivel de comportamiento: es la parte más visible, es decir, que hace la persona o deja de hacer, cómo se comporta… pero existe toda una serie de cambios en el comportamiento a los que no se les presta atención. El psicólogo pregunta acerca de si hay reducción de actividades agradables, indagará si se producen por miedo irracional o por ánimo depresivo, que conductas de evitación activas o pasivas lleva a cabo, cómo cambia el comportamiento más sutilmente (apretar las mandíbulas, encogerse de hombros, cambiar el gesto al detectar algo que se considera negativo…) ya que estarán muy relacionados con el resto de sistemas.
  • Estrategias de regulación emocional: ¿Cómo gestiona esta persona el malestar ahora y en el pasado? Existen diversas estrategias, todas pretenden regular el estado emocional pero unas son adaptativas y otras no: expresión de malestar, reestructuración cognitiva, supresión, rumiación, solución de problemas… Será importante conocer cómo la persona gestiona sus emociones, procesos mentales y situaciones.
  • Contexto: se preguntará a la persona por su situación actual, que valores son importantes, ocio, amigos, familia… etc. De este modo veremos cómo adaptar la terapia y ejercicios a la persona concreta.

 

Acudir a una primera consulta psicológica puede provocar cierto estrés o incomodidad, sin embargo, poder preguntar y comprobar que existen razones para entrar puede ayudar a algunas personas. Una de las tareas del psicólogo consiste en explicar su papel en ciertos momentos y que lo comprendais, por lo que os animo a preguntar acerca del papel del psicólogo y de cómo trabaja habitualmente.

En cuanto al contenido de las evaluaciones éstas pueden variar dependiendo del terapeuta y de la persona, por lo que no se debe tomar lo anterior como una norma fija de aspectos que preguntarán todos los psicólogos en una primera consulta. Se debe entender que según el paciente, el psicólogo y el momento, la evaluación puede variar tanto en contenido como en duración u orden.

Para más información y contacto: 

Teléfono: 695 81 12 32

Facebook: Cinthya González-Psicóloga 

Email: cinthyagongar@gmail.com

 

Acúfenos·Sin categoría

Atención y Acúfenos.

A pesar de que en la actualidad aún existe mucha incertidumbre con respecto a los mecanismos neurobiológicos que subyacen al tinnitus, cada vez aumenta la evidencia neurofisiológica y el acuerdo entre los investigadores y profesionales de que existen una serie alteraciones en el funcionamiento del sistema auditivo a nivel central. Siguiendo estas evidencias, se ha encontrado que existe una alteración de la capacidad de manejo atencional en las personas con acúfenos, pero primero:

¿Qué es la atención?

La atención es un proceso a través del cual podemos dirigir nuestros recursos mentales sobre algunos aspectos del medio, los más relevantes, o bien sobre las acciones que consideramos más adecuadas, es decir, es un estado de observación y de alerta que nos permite tomar conciencia de lo que ocurre en nuestro entorno o en nosotros mismos.ç

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Acúfenos y atención

En relación a las personas con acúfenos, la gran mayoría informan de que “no escuchan” el acúfeno en momentos en los que están más entretenidos con amigos o con la familia, trabajando, concentrados… es decir, parece que el acúfeno se “olvida” mientras todos los recursos atencionales se dirigen a otras actividades que requieren de ésta. Se ha investigado por tanto en torno a la capacidad de las personas con y sin acúfenos de dirigir su atención y comprobar si existen diferencias.

Un estudio

Según un estudio de 2014 de la Universidad Católica de Louvain, se encontró que las personas que informaban de tinnitus no tenían dificultades de atención por sí misma, sino que tenían dificultades para dirigir la atención a aquellos estímulos que se les exigía, si no tenían la suficiente intensidad, o presentaban dificultades para inhibir algunas respuestas automáticas que damos las personas frente a las respuestas que se exigían. Esto además no se explicaba por el nivel de ansiedad, depresión o por la sintomatología de insomnio de los participantes, sino que parecía que las personas con acúfenos presentaban un rendimiento menor al resto.

Implicaciones

Esto implica que además de otros procesos de los que hablaremos en nuestra página, la atención ejecutiva, es decir, la controlada por el prefrontal (de arriba a abajo) tiene un importante papel en la capacidad de mejora de la calidad de vida de las personas con tinnitus, y por tanto, es susceptible de entrenamiento por parte de los profesionales de la psicología.

Mantener esta perspectiva científica, que implica la innovación en las terapias cognitivas y auditivas, con técnicas dirigidas a mejorar la autonomía y bienestar de las personas con acúfenos es el objetivo.

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Acúfenos

Acúfenos y psicología: Adaptarse emocionalmente al cambio

¿Qué son los acúfenos?

Por definición el acúfeno es la percepción de sonido en ausencia de estímulos acústicos externos. Para el paciente, esta situación puede ser intrascendente o puede convertirse en un trastorno invalidante (Luxon, 1993). El origen o etiología del acúfeno no puede conocerse en todos los pacientes, en ocasiones se trata de un síntoma (por ejemplo de tumores benignos en el nervio vestibulococlear) y en otras ocasiones se podrán definir factores causales como traumatismos, presbiacusias, efectos ototóxicos y neurotóxicos de sustancias o factores ambientales. Sin embargo, no es habitual lograr establecer la causa exacta del acúfeno, y por tanto el tratamiento puede ser difícil y largo.

¿Qué implica emocionalmente?

En primer lugar implica un cambio, una situación a la que adaptarse:

Cuando se advierte este nuevo estímulo, en un principio pueden surgir diferentes emociones, por ejemplo, sorpresa ante un nuevo síntoma que no estaba, preocupación o miedo. Estas primeras emociones son habituales y necesarias, ya que cumplen la misión de movilizar a la persona para buscar ayuda, son un motor de búsqueda de solución.

Cuando pasa el tiempo, y dependiendo de la situación  de cada persona, las emociones con respecto a ese nuevo sonido irán variando. Quizás en un momento aparezca miedo (“¿No se irá nunca?”, “¿Irá a más?”, “¿Será por algo que no encuentran?”). Podrá surgir ira o enfado ante la situación (“¿Por qué me pasa a mí?, ¿Por qué no me lo saben quitar?, ¡no lo soporto!”) Estas preguntas, las formula nuestra mente para lograr adaptarse a la nueva situación y buscar todos los puntos de vista, razonar la situación e intentar adaptarse.

Como veis, aparecerán emociones negativas, y sin embargo son muy necesarias para adaptarse al cambio y pensar sobre él. En este momento en que las emociones no son problemáticas, o no existe una sintomatología interfiriente, no será necesaria la intervención psicológica.

acufeno

¿Cuándo se complica el proceso?

Existe un momento en el que las emociones pueden ser muy difíciles de contener, algunos ejemplos:

  • Cuando el miedo es incapacitante y lo llamamos ansiedad: la persona evita muchas de las situaciones de la vida cotidiana por miedo a que el acúfeno se intensifique. Surgen síntomas de ansiedad ante los tratamientos médicos, y no se acude a los mismos, o incluso la persona deja de comunicarse y relacionarse con otras personas por miedo a que le recuerden el acúfeno. En ocasiones, pueden aparecer síntomas de ataques de ansiedad, que suelen avisar de que la emoción está al límite.
  • Cuando la ira se convierte en difícil de manejar: se tiene la sensación de estar siempre a la defensiva, de generar un rechazo y de estar excesivamente irritable. 
  • En casos en los que la tristeza toma el control de la vida de la persona, y la llamamos depresión: la persona no logra retomar las actividades con las que antes disfrutaba, o siente que su ánimo está siempre bajo, que no se cuida como antes o que pierde el interés por su vida.
  • Cuando aparece el insomnio, algo muy habitual en estos casos. Surgen dificultades para conciliar el sueño y lograr relajarse.
  • Cuando las ideas muerte o suicidio surgen, y parecen ser muy habituales y elaboradas.

¿Y qué puede hacer un psicólogo?

En muchos casos, la persona con acúfenos podría tener problemas para manejar las emociones, ya previamente al acúfeno, de ahí que pueda complicarse el proceso de adaptación al cambio. En estos casos, la terapia irá dirigida al tratamiento de las dificultades previas (estilos de afrontamiento evitativos, negadores, focalizados en la emoción, personas con estilo rumiativo, personas con rasgos de ansiedad previos o trastornos psicológicos previos…)

En otras ocasiones nos encontraremos con que tan sólo hay que ayudar a la persona a “colocar” las emociones y los hechos, es decir, tendremos que ayudar a la persona en la expresión emocional y darle estrategias de autorregulación (técnicas de relajación, capacidad de cambio de pensamiento, habilidades de expresión, ventilación emocional…), ya que quizás el acúfeno sea el origen de la sintomatología pero no del empeoramiento de la misma.

Cuando la persona acude a consulta, lo habitual será que sea necesario un tratamiento dirigido a explicar como los pensamientos, las emociones y las conductas son responsables de gran parte del malestar y de la sintomatología; tarea difícil ya que se ha de comprender que a pesar de que el problema existe, se puede tener una vida adaptada y con calidad.

En los casos que lleven más tiempo con sintomatología, el tratamiento irá dirigido al  trastorno psicológico que presente la persona, y a las dificultades concretas que se estén teniendo. Será el caso de los trastornos del estado de ánimo, de ansiedad o de insomnio.

Es importante recalcar que en ningún caso el tratamiento psicológico va dirigido a “curar” el acúfeno, sino a enseñar a la persona los mecanismos por los que puede estar generándose mayores dificultades. La psicología tiene un gran papel en el tratamiento de éste problema, siempre que se trabaje junto a otros profesionales como otorrinos, audiólogos y otros profesionales sanitarios implicados.

@To_emotion

Cinthya González: psicóloga sanitaria (Madrid)